sábado 22 de agosto de 2009

Falsas Sonrisas Agradables: Suzanne Blake!


Se le acerca, sostiene su mano y le susurra: "Te amo"... ella sonríe y responde: "Yo también". El piensa en un feliz futuro junto a ella. Ella piensa en Mike, el chico nuevo de su clase de Química. Caminan hasta la casa de ella, donde se despide con un beso falaz y cierra su puerta sin volver a mirar a aquel que esperaba una mirada más significante que el reciente beso.

Tim llamando…” nota en su celular que vibraba encima de la mesa de noche provocando un ruido silencioso, no contesta y se dice a sí misma: “¡Nos vimos hace media hora y ya está llamando!”. Apaga el celular y, risueña, intenta dormir para que el día de mañana llegue más rápido.

Anoche te llamé, no contestaste.” Dice él, después de saludarla con un beso rutinario en el pasillo de la Universidad, “Lo siento, amor. Me dormí rápido. Tengo clase de Química, hablamos ahorita, ¿sí?” Responde ella mientras cerraba su casillero. “Adiós.

Mientras Rose, su mejor amiga, le hablaba sin parar, ella prestaba más atención a la puerta esperando por la entrada de alguien –ese alguien de seguro no era el profesor–. “Uy… ¡ahí viene Mike!” le dice su cerebro, o quizás su intuición de enamorada. Entra al salón de clases un chico alto, ojos color miel y cuerpo atlético. Mike.

El pH no es más que la medida de acidez de una sustancia…” Se escuchaba el profesor en el salón, mientras ella trataba, de diversas maneras, atraer la atención de Mike que se sentaba justo a su izquierda. A pesar de sonreírle varias veces, Mike nunca lo notaba. “Para la próxima clase, traigan el pH de 30 sustancias… se pueden retirar.” Fue lo último que dijo el profesor.

Después de recoger sus cosas y entrarlas en su mochila, Mike se va sin siquiera mirarla, eso la hizo sentir tan desapercibida que pensó en comprar ropa nueva para la próxima clase. Ya cuando ella se iba, notó un papel doblado en la silla que estaba Mike, sintió una curiosidad terrible la cual sació. Decía aquel papel: “El perfume compatible con el pH de tu piel me trae loco.

¡Oh, Dios mío!” pensó ella. “¿Será que me lo iba a dar a mí y luego se intimidó? ¿Será que él dejó este papel para que yo lo viera?” Todo el camino a casa iba pensando en aquella frase que asumía era para ella. Ya en casa, recuerda que había quedado en juntarse con Tim después de clases, así que empezó a planear una excusa increíblemente creíble.

Pero… ¿qué tiene que ver el pH con perfume?” pensó ella por un segundo. Abrió su laptop que ya estaba encendida, y buscó en Google: “perfume, pH”. El segundo resultado le pareció complaciente y leyó:

En la piel poseemos distintos tipos de acidez que denominamos Nivel pH. El nivel pH varía de forma mínima entre persona y persona, siendo esto suficiente para que uno o varios ingredientes que componen el perfume interactúen de manera diferente en cada piel. Normalmente las pieles blancas tienden a ser secas, por lo que…

Oh, ya veo. No todos los perfumes son compatibles con nuestra piel, por el pH.” Pensó. Se sentía más inteligente con ese nuevo conocimiento que acababa de adquirir. Luego se fue al teléfono a recibir el listín de chismes de cada día que le proporcionaba Rose, quien no había terminado de contarle todo en el salón de clases.

De repente se escucha el mismo ruido silencioso y vibrante de la noche anterior, sobre la mesa. “Tim llamando…” Algo que ella leía a diario en su celular. “Aló, mi amor, lo siento, me tuve que ir de prisa.” Dice ella sin esperar que Tim diga nada. “Mi amor, ¿Qué es lo que pasa? ¿Me estás evadiendo?” Al parecer ya Tim sabía que algo pasaba, que ya no tenía toda su atención. “No, mi amor. ¿Cómo dices eso? Ven a mi casa, te explico aquí, ¿sí?” Esto le daría a ella varios minutos para pensar en la excusa. “Ok, te quiero, Suzie.” Se despide de ella. “Yo también.” Típica respuesta de siempre.

¡Suzanne, Tim está abajo!” le dice la mamá detrás de la puerta de su habitación. “Sí, mamá, dile que ya voy.” Baja la escalera y le brinda una sonrisa sin ganas a Tim, salen a caminar y Suzie le va contando su excusa perfecta, una excusa que cualquier hombre aceptaría aun sin entender mucho.

Dos días después, clase de Química, Suzie con su ropa nueva, y con el papel que Mike había dejado en la clase pasada, la mejor excusa para hablarle. “Disculpa, creo que olvidaste este papel en la clase pasada.” Le dice ella mientras le sonríe. “Oh, gracias por guardarlo.” Responde él, luego vuelve a centrar su atención en el libro que leía. “Definitivamente, no le gusto.” Pensó Suzie. Rose estuvo mirando y rápidamente se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, su amiga estaba enamorada de Mike, algo que la dejó boquiabierta.

Se pueden retirar.” Dijo el profesor después de una hora de clase. Suzie se sentía desilusionada, cuando volteó hacia el lado donde estaba sentado Mike, ya se había retirado, solo vio un papel encima de su silla como la vez pasada. Suzie lo abrió: “El perfume compatible con el pH de tu piel me trae loco. Suzanne Blake.” Quedó absorta y sus mejillas se enrojecieron, pero ya Mike se había ido. “¡No lo puedo creer!” le dice Rose sorpresivamente. “¡Te gusta Mike!”. Suzie reaccionó y pensó “¡No puede ser! ¿Acaso es tan obvio?”. Luego miró a Rose y le dijo “Pero ¿de qué hablas?” y caminó riéndose. Naturalmente, un no y una risa significaba un entre ellas.

Continuará...